La Garrotxa a vista de pájaro
October 29th, 2009

Desde estos miradores podrás disfrutar de una visión privilegiada de toda la comarca de la Garrotxa.
Miradores de la Garrotxa (68)

Desde estos miradores podrás disfrutar de una visión privilegiada de toda la comarca de la Garrotxa.
Miradores de la Garrotxa (68)Hoy hemos accedido a un club privado en la capital barcelonesa, os lo contamos para desmitificar su encanto y daros, mientras dure, la receta para beber gratis y alternar con gente a aquellos que sean fumadores, bebedores de cerveza y que sean capaces de deleitar sus oídos con música electrónica.
LCREW es una especie de club de fumadores patrocinado por Lucky Strike (Traducido significa: Golpe de suerte) donde claramente se intenta establecer algo de polémica contra la ley antitabaco, haciendo ruido bajo un halo de modernidad y cierto aire de secretismo que intentan conferir a la marca de tabaco, si bien desde mi punto de vista no consiguen dicho objetivo.
El tener que rellenar entregar el DNI en la entrada del local y rellenar un formulario infunde desconfianza, esperamos no ser bombardeados por publicidad y que cumplan a rajatabla con las leyes de protección de datos.
Si bien es cierto halo de ilegalidad flota en el ambiente dista mucho de conseguir el encanto de los viejos clubs vistos en películas y series debido a su exceso de música electrónica, la pésima calidad del audio y la ultramoderna y barata decoración del local.
La gente que popula por la sala es poco variada, jóvenes entre los 20 y pico y hasta los 30 y poco, algunos, más bien pocos, con algo de personalidad en sus vestimentas, la mayoría de corte y actitud aparentemente modernilla, eso sin abusar ni rozar extremo alguno.
La bebida, servida en zuritos o cortos de cerveza es gratis, y además según los organizadores también hay catering donde picar algo de comida aunque el día que estuvimos no la hubo, quizá por culpa de la consabida crisis.
Las programación de las actuaciones de la sala se encuentran reflejadas, nunca mejor dicho, por un proyector en una pared, la programación para este mes de Mayo está fundamentalmente basada en la asistencia de diversos DJs de escasa reputación.
Si bien calificaría de patético la comunión que este pasado lunes formaron la artista y el público, sin llegarse a encontrarse prácticamente en ningún momento, no por culpa de la artista ya que se le adivinan detalles de calidad, si no porque que a duras penas lograba superar los muchos decibelios que producían muchos de los los irrespetuosos “socios” del club que parecían dispuestos a acallar a la cantante con sus vacías conversaciones de lunes por la noche. Además el estilo de la cantante era totalmente íntimo y de calidad, valores totalmente contrapuestos a lo que destilaba el local.
Teppanyaki es el nombre de uno de los dos restaurantes japoneses que podemos encontrar en la calle Garcilaso de Barcelona, ubicado en el barrio del Congrès, un barrio que pertenece a Sant Andreu aunque más bien es colindante con Virrey y Guinardò, el barrio del Congrès, también conocido como el barrio de los indianos queda atrapado entre cuatro grandes vías, la Avenida Meridiana, Felipe II, el Passeig Maragall y la Ronda de Dalt.
El Teppanyaki es un restaurante japonés muy económico, con menús de 9 euros entre semana y una calidad más que aceptable por ese precio ya que podrás disfrutar de hasta cuatro platos, algo escasos pero cuatro, y postre.
Acudimos a él recomendados por nuestro profesor de inglés, un nativo escocés que la semana anterior comió un menú allí con unos amigos japoneses, según nos cuenta los japoneses lo definieron como el único restaurante auténtico de menú de todos los que habían visitado en su estancia en la capital barcelonesa.
Nuestras sensaciones fueron en cambio contrapuestas, pues salvo el Sushi parecía ser más un chino que un japonés por su decoración, algo decadente donde carecía de barra japonesa o mesas de las de compartir espacio con extraños, algo que se nos antoja típico y obligado en un Japonés, además acusamos un exceso de falta de iluminación y de música ambiente atosteada, en conjunto todo algo lúgubre para tratarse de una comida durante el mediodía, aunqure reiteramos que la calidad del alimento era correcta.
Quizá lo que los japoneses querían decir es lo mismo que siempre dice mi tío Manolo, el mejor restaurante es aquel que se encuentra abarrotado de camiones, un restaurante cutre con un servicio y una decoración algo descuidada pero con unos platos correctos al precio justo.
Dirección: c/Garcilaso, 183 · 08027 Barcelona · Telf.93 408 27 54
Parada de metro: A 10 metros de la línea azul L5 Congrès