Naturaleza mediterránea espectacular que mezcla mar y montaña a golpes de tramuntana. La Tramuntana es el Nombre del vigoroso viento que nace en esta tierra soplando con fuerza por todo lo largo y ancho del Ampordà
Numerosas calas endulzan este escarpado paisaje, son calas de difícil acceso pues deberás descender hasta unos 100 metros por la montaña de dura roca hasta llegar al nivel del mar.
Elige bien tu objetivo pues si la cala elegida está llena de gente y no hay lugar para tu toalla deberás deshacer todo el camino en vano para volver a bajar a otra.
Si no te apetece un baño puedes dedicarte a recorrer algunos de los caminos que parten desde su faro, es un paisaje entre lunar adrupto pero con aún bastante flors de baja altura preparada para afrontar las acometidas de la tramuntana.
Otra opción es comer en el restaurante del Cap de Creus, especial atención a su paella caldosa de pescado y a su estofado indio de carnes de buey, excelentes, al igual que sus postres de chocolate, el precio es comedido, lo que significa que no es especialmente barato pero que si vigilas con la carta no será un precio estratosférico. El lugar es fantástico sobre todo si comes en la terraza con vistas al mar y la Tramuntana se comporta, eso sí cuidado con no reservar o llegar tarde pues es fácil que esté hasta la bandera y que si reservas a las 14.30H acabes comiendo más allá de las 16.00H, también para los más románticos puedes alquilar alguno de los mini apartamentos que tienen en el piso superior, imagina una noche de Tramuntana, al lado del mar y de los destellos del viejo faro.












