El castillo burgalés domina toda la ciudad de Burgos, por un precio de 3,70 euros podrás acceder al interior de las ruinas, cuatro paredes alguna vista de la ciudad interesante y poco más, dentro de ese precio incluye una interesa te visita a una de las galerías subterráneas que desembocan en el pozo, una reserva de agua vital durante los asedios a la fortaleza, su profundidad es de 65 metros y está rodeada por una estrechísima escalera de caracol con unos peldaños que no acogen unos pies de más de un 42. En la visita guiada se recorren escasos diez metros de esa escalera, tiempo más que suficiente.
El pozo era siempre uno de los objetivos de los enemigos, al que intentaban acceder utilizando las numerosas galerías subterráneas que se abrían por el interior del cerro, algunas de ellas estaban construidas por los mismos inquilinos del castillo e incluían todo tipo de trampas y falsos suelos para evitar que el enemigo llegase al pozo e intentara eliminar el agua forzando así la rendición de la fortaleza.
Este castillo fue construido por el Conde Porcel, sufrió un incendio que destruyó casi la totalidad de la fortaleza, posteriormente fue reconstruido por los franceses al mando de Napoleón. Años más tarde un general británico asedió a los franceses y estos en su huída dinamitaron el castillo, fue tal la explosión que se rompieron algunas de las cristaleras de la Catedral de Burgos. El pozo del castillo de Burgos subsistió.











