En Burgos como casi en cualquier otra capital de provincia española existe una gran oferta de alojamientos donde pasar la noche desde lujosos hoteles hasta albuergues y habitaciones.
En nuestras vacaciones nos alojamos en el Hostal Acacias, excelentemente ubicado, a unos escasos 8 minutos de la catedral de Burgos.
El trato fue excelente, la calidad del hostal no tanto. Nos recibió todo un personaje, un tipo muy auténtico qu e parecía una mezcla entre un espadachín medieval y Buffalo Bill, nos enseñó muy brevemente la habitación que estaba en u a de las plantas del edificio, el resto eran viviendas normales y procedió a recitarnos de memoria la historia de la ciudad para luego recomendarnos lugares para comer y cenar, entre ellos, como no el concoido Morito de Burgos.
Los problemas vinieron por la noche tras volver después de más de 4 horas andando y visitando la hermosa y limpia ciudad de Burgos, la habitación del hotel era minúscula, la cama de matrimonio no disponía de espacio suficiente para que dos adultos de tamaño mediano grande durmieran a merced, el calor era constante y la cam realmente incómoda. Otro problema añadido era la inexistencia de cafetarua al tratarse de un hostal motivo por el que a primera hora debes ponerte en marcha en busca de ese café con leche despertador.



